lunes, 1 de julio de 2013

[Relato] Historia de los Tiránidos III, por Burronoide

Hola a todos!



 Nuestro lector Burronoide ha seguido enviándonos su relato propio, en donde nos explica su visión del origen de los Tiránidos! Estas son las nuevas entregas:




La superadaptabilidad:

 

El organismo tiránido tenía un exceso de material hereditario, una de las primeras acciones de la mente enjambre fue la purificación y saneamiento de sus amplias bases genéticas engrosadas durante milenios por el robo de genes. Se auto sometió a la selección natural durante milenios y “seleccionó” aquello que mejores resultados daba; inevitablemente algunos genes se perdieron y otros no encontraron utilidad, el proceso fue más largo de lo esperado y pocos genes fueron totalmente purgados al principio, de hecho aún se está dando éste proceso.

 

Con el tiempo el material hereditario fue estabilizado, la mente enjambre llegó a ser capaz de identificar las capacidades de su genoma y lo puso en práctica con una eficiencia en aumento. Con la observación de las amenazas que le fueron surgiendo fue capaz de identificar que genes eran más adecuados para expresar. Por ejemplo ante una capacidad de saturación de fuego hostil desarrollaba unos gantes con caparazones terriblemente densos y resistentes; mientras que si el enemigo prefería el cuerpo a cuerpo la agilidad y unas buenas armas de hueso eran una prioridad.

 

Estos factores son también aplicables al clima, al proceso de alimentación o al desplazamiento por el espacio. Y fue el origen de la superespeciación tiránida.

 

El melántropo:

 

Sin embargo la capacidad evolutiva tiránida tenía la amenaza de quedar estancada. Con unos procesos digestivos cada vez más potentes y exhaustivos el robo de genes se había casi detenido, el material hereditario era digerido y procesado junto con el resto de nutrientes y no podía ser aprovechado.

 

La mente enjambre no tardó en darse cuenta de que mientras su sistema funcionara el peligro podía ser solucionado, pero si en algún momento se veía superada no tendría capacidad para adaptarse de nuevo. La solución tardó en llegar, las diferentes familias de criaturas tiránidas estaban enfocadas mayoritariamente a la eliminación de amenazas, la digestión y el transporte de nutrientes; los devoradores, boros, protoguerreros, protoguardianes y gantes estaban enfocados a este tipo de acciones mientras que los maes, los ifexes y los tropos cumplían otras variadas funciones. Éste último grupo dio la solución.

 

Los tropos hasta el momento eran devoradores grandes e hinchados, flotaban y se movían lentamente cumpliendo funciones de vigilancia y almacenamiento de gases aprovechables. Ni siquiera eran lanzados desde las bionaves como las demás familias de tiránidos sino que se desarrollaban inicialmente como devoradores que más tarde debían metamorfosearse.

 

Y así surgió una nueva criatura, una criatura que aún hoy podemos encontrar: el melántropo. El melántropo vagaba tras las huestes tiránidas extrayendo selectivamente el material hereditario de los cadáveres, o de las víctimas vivas que pudiera cazar desarrolló unos enormes sáculos orgánicos donde el material hereditario se podía almacenar, y allí quedaba incluido en unas microscópicas cápsulas-semilla. Éstas, terriblemente resistentes, no sufrían el cáustico proceso digestivo tiránido y podían ser absorbidas sin temor por los capilares tiránidos. Una vez en el individuo adulto podían ser separadas y abiertas para que su contenido engrosara las amplias reservas genéticas de los tiránidos.

 

Retorno a los orígenes:

 

Pero ¿qué ocurre en el espacio? Los tiránidos habían alcanzado las galaxias periféricas que orbitaban alrededor de su galaxia natal, ésta ampliación de fronteras permitió a los tiránidos proseguir su expansión durante milenios en los que desarrollaron un sinfín de modos de supervivencia.

 

En el nuevo espacio encontrado la historia se repite una vez mas, de hecho a partir de ahora pocas amenazas serán nuevas para el gran devorador, que ha sido capaz de soportar la falta de alimento, el estancamiento evolutivo y amenazas biológicas y tecnológicas. Ha superado incluso el paso del tiempo.

 

Sin embargo el viaje tiránido decide volver, en un momento dado los millares de flotas enjambre regresan a su galaxia, millares de mentes enjambre se reúnen y confluyen entre los desérticos parajes de su galaxia natal.

 

Allí aún queda vida, la casualidad permitió que unos pocos planetas aún estuvieran habitados, pero lo que realmente atrajo a las flotas fueron los propios tiránidos.

 

Con los planetas mayoritariamente vacíos, las flotas enjambre que no emigraron hacia las nuevas galaxias se auto consumieron o se vieron forzadas a adaptarse. Los vestigios de los autotrofomorfos renacieron y proliferaron, mientras que los tiránidos supervivientes se vieron forzados a imitarles.

 

Millones de planetas fueron colonizados por poblaciones estables y no agresivas, que buscaban su supervivencia. La multiplicación se frenó para que los recursos no se agotaran, y de este modo todos los nutrientes que el sistema primitivo tiránido aún no podía aprovechar fueron eficazmente recuperados.

 

Cuando las flotas tiránidas mas avanzadas regresaron se encontraron con amplios sistemas habitados que podían ser fácilmente consumidos, éste conocimiento llegó lentamente a otras flotas y se inició una migración a gran escala hacia el núcleo del “imperio” tiránido.

 

Guerra civil tiránida, batallas en el espacio:

 

La galaxia se llenó de flotas enjambre que no tardaron en coincidir, y el choque de diferentes mentes enjambre no tardó en generar una guerra civil. Tras la llegada de las primeras flotas llegaron otras que las seguían, y las cada vez mayores concentraciones de tiránidos generaron un reclamo imposible de ignorar.

 

Los tiránidos autóctonos no tardaron en ser devorados pero las flotas enjambre siguieron con la guerra. Al terminarse el alimento procedieron a alimentarse de otras flotas y aquella que más nutrientes conseguía más capacidades bélicas tenía.

 

La guerra en tierra terminó y prosiguió su avance en el espacio, las flotas siempre habían sido vulnerables allí y las pérdidas sufridas en batallas espaciales contra razas tecnológicamente avanzadas habían sido siempre cuantiosas, Su estrategia hasta el momento era siempre el número, millares de bionaves comprimiendo las barcazas enemigas hasta que se hundían. Pero la superioridad numérica no contaba esta vez, entre dos flotas tiránidas de igual número una cualidad inclinó la balanza, aquellos individuos adultos con mayor movilidad sobrevivían mejor.

 

Nacieron así los drones, una variante de las bionaves que formó las bases de una enorme familia de criaturas cuyo propósito era la protección de la flota enjambre y el ataque contra los adversarios. Se originaron como devoradores criados en tierra, que al desarrollarse hacia individuos adultos no perdían todas sus capacidades terrestres. Poco después pudieron ser criados en el espacio y aumentaron de tamaño hasta proporciones comparables a las de los tiránidos adultos. Poseían caparazones, extremidades, armas a distancia y cuerpo a cuerpo y mandíbulas. Y si hasta el momento el único modo de alimentarse en el espacio era por absorción cutánea los drones permitieron la digestión rápida y efectiva, aquellas especies que los desarrollaron dominaron el vacío.

 

Así pues millares de mentes enjambre fueron eliminadas y al final solo sobrevivieron unos pocos centenares. Estos se habían convertido en descomunales entidades formadas por millares de millones de individuos, la guerra terminó en un empate que en cierto modo fue pactado y respaldado por la situación clímax, la certeza de que proseguir con la guerra estancaría a la especie.

 

Asentínodes supervivientes:

 

Cuando empezó la guerra las flotas enjambre atacaron los planetas habitados consumiendo a los autotrofomorfos y a las especies tiránidas que allí se habían asentado.

 

Sin embargo en algunos planetas encontraron a una subespecie muy desarrollada, con capacidades tanto autótrofas como heterótrofas (aunque las primeras eran las predominantes) y con una mente enjambre comparable a las invasoras.

 

Se habían extendido eficientemente por planetas deshabitados estableciendo poblaciones fijas y sin llegar a consumir todos los nutrientes (a diferencia de los tiránidos heterótrofos o los autotrofomorfos, que dejaban los planetas totalmente vacíos).

 

Cuando las flotas enjambre llegaron se encontraron con una fuerte resistencia, en tierra las criaturas lanzadas fueron eliminadas y en el espacio tuvieron que romper una fuerte oposición.

 

Los tiránidos allí asentados vieron como del espacio caía una auténtica lluvia de nutrientes en forma de criaturas tiránidas, que se podían aprovechar. No solo eso, con el robo de genes pudieron replicar e igualar a las criaturas enemigas y adaptarlas a sus propias necesidades.

 

Así fue como estos tiránidos, conocidos como asentinodes, se defendieron con éxito, y con el exceso de nutrientes se expandieron a otros planetas. Sus flotas igualaron en fuerza y número a las de sus oponentes, y lentamente se fundó un imperio.

 

Sin embargo con la llegada de más y más enjambres la expansión se ralentizó hasta detenerse, aparecieron oponentes imparables que no tardaron en asediar y consumir algunos planetas asentínodes. La mente enjambre convirtió el imperio en un bastión y desarrolló armas que nunca mas se han visto.

 

Tentáculos apocalípticos salían del suelo y derribaban a las bionaves que intentaban arrojar esporas micéticas hacia la superficie desde el espacio. Los planetas se vieron inundados de tal cantidad de biomasa en digestión que no podían mantener el ritmo de absorción.

 

Los asentínodes se expandieron de nuevo con una fuerza renovada destruyendo todo lo que encontraron. Convirtieron el gasto de materia en prioridad y su expansión abarcó millares de planetas en todas direcciones.

 

Y al final la guerra terminó y no habían sido vencidos, su mente enjambre se incluyó entre las supervivientes, y las demás flotas se alejaron. El imperio asentínode ocupó los restos muertos de amplios sectores de la galaxia, sin embargo la guerra los había dejado rodeados de planetas tan secos e inhabitables que su avance se detuvo una vez más.

 

Quedaron aislados y sin posibilidad de expandirse, rodeados de planetas tan yermos que cualquier intento de establecer poblaciones en ellos fracasaba por completo. Con el tiempo consumieron la biomasa sobrante de la guerra en fútiles intentos de expandirse y colonizar, su extinción estaba cercana pero con el paso de los evos, consiguieron salir.

 

Nuevas galaxias:

 

Y mientras tanto durante la guerra millares de flotas huyeron de las batallas y se refugiaron donde pudieron. Lentamente las flotas ganadoras se desplazaron hacia la periferia persiguiéndolas y cazándolas; la guerra llegó hasta las galaxias orbitantes que en un centenar de años fueron purgadas y vaciadas de toda forma de vida. Los tiránidos fijaron sus objetivos en lugares más lejanos y se lanzaron al espacio intergaláctico.

 

La cantidad de nutrientes acumulados permitió a los tiránidos realizar viajes hasta el momento nunca logrados, todas sus capacidades se habían incrementado. Las flotas llegaron diezmadas pero activas y no tardaron en internarse en nuevos territorios, se encontraron nuevas galaxias, nuevos planetas, nuevas razas y nuevas amenazas y la rutina que durante milenios habían mantenido fue recuperada una vez más.

 

Ese fue el inicio de la expansión intergaláctica tiránida, con el tiempo los mecanismos de viaje tiránido se perfeccionaron para poder realizar viajes a distancias mas largas, se desarrollaron nuevas tácticas para la supervivencia y nuevos sistemas para enfrentarse a nuevas amenazas, igual que ocurrió con todas las demás capacidades tiránidas.




Y por cierto, en el mail donde nos envía ésta entrega, Burronoide nos ha hecho el siguiente comentario:



Continuando con el relato, les mando una breve cuarta parte. Lentamente estáis alcanzado el punto que aún está por terminar así que a partir de ahora no podré enviar fragmentos tan a menudo, aunque creo que durante el verano seguiré con él.

Los comentarios publicados en el primer fragmento me han dado unas cuantas ideas de como mejorar el escrito ya existente, las opiniones de los aficionados han sido una gran ayuda.



Qué os parece?



Como siempre, esperamos vuestros comentarios!



Saludos!

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