viernes, 5 de julio de 2013

[Relato] Historia de los Tiránidos IV, por Burronoide

Hola a todos!





 Nuestro lector Burronoide ha seguido enviándonos su relato propio, en donde nos explica su visión del origen de los Tiránidos! Estas son las nuevas entregas:




La sobrealimentación tiránida:

 

Pero un enjambre con sobrealimentación, como la que tenían en aquel momento los tiránidos, muestra gigantización (ejemplo del teragante), pasivismo y actitud impulsiva, la sinapsis y las relaciones se ven aumentadas y se generan gran cantidad de criaturas nuevas (no siempre funcionales o efectivas) que desestabilizan a largo plazo la efectividad de la mente enjambre.

 

Otro efecto de la sobrenutrición son las escisiones, el enjambre se fragmenta en flotas con nuevas mentes enjambre. Una nueva mente enjambre tenderá a huir a cualquier lugar y alejarse de la original para no ser devorada, mientras que la original la perseguirá para recuperar sus individuos perdidos.

 

Hasta el momento nada parecido se había dado, nunca antes una flota enjambre había acumulado tal cantidad de nutrientes, e inevitablemente las grandes flotas se vieron fragmentadas y desorganizadas en mayor o menor medida.

 

Actualmente el enjambre evita la sobrenutrición usando sàculos terráqueos (vesículas de tamaño planetario donde almacenan nutrientes para no tener la biomasa repartida por toda la flota, desestabilizándola), narvâles vesiculares (capaces de un control mayor del viaje interplanetario e intergaláctico) y quema de nutrientes por hiperpropulsión (o lo que es lo mismo: producción de igneodomos); estos mecanismos fueron desarrollados con posterioridad solo para reducir los nutrientes pero en aquel momento solo éste último sistema podía ser utilizado. Más adelante se explicarán con detalle los conceptos expuestos, que permitirían a los tiránidos imponerse una vez más y lograr su supervivencia.

 

El fin de los adultos:

 

Con ésta nueva fase de expansión los tiránidos tuvieron una etapa de descanso en su carrera evolutiva, los sistemas que durante tanto tiempo se habían desarrollado habían alcanzado en aquel momento el potencial necesario para hacer frente cualquier amenaza existente; durante unos pocos millones de años sus capacidades no encontraron verdaderas amenazas y aparentemente la evolución se detuvo.

 

Sin embargo la realidad se alejaba mucho de éste hecho, se estaban dando unos procesos imperceptibles pero de una importancia inimaginable, una renovación para la especie.

 

Se dio el cese de producción de larvas reproductivas, el organismo tiránido pasó a reproducirse con un desarrollo larvario tan rápido que podía considerarse negligible. Los individuos nacían como las criaturas que debían ser: gantes, boros, drones o narvâles, las que fueran, todas ellas fueron en aquel momento individuos adultos, y mientras tanto aquellos individuos que antes eran los mas desarrollados empezaron a desaparecer.

 

Así fue como los adultos cesaron su existencia, todas las formas provenientes de la larva original (o devorador) eran más efectivas y desarrolladas que los individuos adultos en los que se convertían.

 

Por decirlo de algún modo, la metamorfosis que los convertía en adultos ya no llegaba a completarse, generando descendientes cada vez mas parecidos a las larvas y con las características más intrínsecas de ellas como los seis pares de extremidades, los caparazones, el exoesqueleto, el endoesqueleto y las cavidades digestivas. Eso no significa que las bionaves del enjambre desaparecieran o que fueran sustituidas sino que durante la metamorfosis los órganos no se perdían generando individuos con las capacidades tanto de los adultos como las de sus larvas.

 

I así jóvenes y adultos fueron uno solo dentro de la comunidad, la reproducción completa pudo darse en el espacio cesando por fin la necesidad de crecer en la superficie planetaria como hasta el momento. Los descendientes se engendraban el vacío y se separaban de su progenitor como nuevas bionaves.

 

Simplisicidad:

 

Atado al proceso anteriormente mencionado, otro cambio dominó a los tiránidos, hasta aquel momento todos ellos tenían en sus células el genoma completo, aunque cada uno lo leía según el tipo de criatura que era (por ejemplo en el caso del devorador aunque poseía todos los genes solo expresaba aquellos que le hacían funcional). Sin embargo el tamaño del material hereditario era enorme y aunque solo parte de el fuera leído los errores, mutaciones y malas lecturas hacín que genes que nunca deberían ser leídos se expresen con gran facilidad. El nuevo progreso de la imperceptible evolución tiránida era la eliminación de tales genes.

 

A ese proceso se le puede llamar simplisicidad, los organismos tiránidos nacerían y conservarían en su cuerpo una única célula con el código genético tiránido completo, mientras que el resto mantendría únicamente el código necesaria para la formación de la criatura en cuestión. A partir de aquel momento solo un tipo de criatura, entre todas las que formaban el enjambre, tendría el código genético completo en todas sus células, ésta será la reina tiránida o reina norn.

 

Como consecuencia toda criatura tiránida tendrá solo su propio código genético, fragmentario del código genético global de la reina norn, cuya función será a partir de entonces (entre otras) la producción de tiránidos inferiores, cada cual más o menos complejo.

 

Las reinas norn:

 

Las reinas norn tenían de momento el aspecto de bionaves de gran tamaño, eran las criaturas que mas se parecían a los antiguos individuos adultos primitivos aunque estas características estaban en recensión. Eran criaturas sinápticas que coordinaban la red pensante en el espacio, y como todas las criaturas sinápticas estaban supeditadas a la mente enjambre, que dominaba a todas las criaturas y controlaba su voluntad.

 

Como criaturas con el código genético completo tenían el control de todo el material hereditario y, según los estímulos y percepciones que recibían, generaban un tipo de tiránido u otro.

 

Cuando la flota enjambre se acercaba a un planeta las reinas norn procedían a crear millones de devoradores. Si existían amenazas el metabolismo cambiaba y se iniciaba la producción de las diferentes familias de criaturas resistentes al ambiente o bélicas. Todas ellas se almacenaban como esporas durmientes en grandes sáculos orgánicos, también desarrollados por la reina, donde maduraban y se desarrollaban para ser lanzados a continuación contra la superficie del planeta.

 

Antes de ser lanzados los sáculos se desprendían de su progenitora y desarrollaban en poco tiempo todo tipo de mecanismos para amortiguar la caída. A estas criaturas de transporte, desarrolladas como primitivas naves vestigiales (o una forma muy especializada del devorador), se las llamaba esporas micéticas, y habitualmente morían al impactar contra la corteza planetaria.

 

Igualmente cuando había una amenaza espacial se creaban las bionaves bélicas, y cuando la flota se hacía más grande debían ser creadas bionaves narvâl y nuevas reinas norn para poder compensar el tamaño y satisfacer las necesidades de todos y cada uno de los componentes del enjambre.

 

En los inicios las reinas norn eran muy numerosas, sus capacidades reproductivas eran lentas comparadas a como lo son ahora y para compensarlo su número debía ser superior. Además, tras devorar innumerables especies inteligentes habían adquirido unos genes muy especiales, las reinas norn eran de momento la única variedad tiránida que podían “pensar” por si mismas, ligada a su vez a la gran superconciéncia de la mente enjambre.

 

La reproducción secundaria:

 

Sin embargo debe ser constatado que la existencia de las reinas no implicó la desaparición de la reproducción por parte de otras criaturas tiránidas, ni la segregación total entre ellas.

 

Como todos los tiránidos poseían una célula con el código completo, cuando se daba la necesidad de generar nuevas criaturas y las reinas norn no podían proceder o llegar a tiempo, otro tiránido podía metamorfosearse y cambiar de forma, permitiendo la generación de un grupo de gantes a partir de devoradores y viceversa. Eso también permitía, si la flota enjambre es destruida y en la superficie de un planeta quedan criaturas, que éstas pudieran evolucionar y crear de nuevo bionaves. Igualmente si todas las reinas norn eran destruidas otras criaturas podrán transformarse en ellas y garantizar así la supervivencia del enjambre.

 

También se daban casos en que las criaturas tiránidas podían reproducirse y generar individuos nuevos, habitualmente de su mismo tipo siendo un claro ejemplo los hormigantes, que pueden poner huevos y enterrarlos. Aunque las criaturas mas desarrolladas, que integran en su genoma el de las criaturas mas simples, podían también generar tiránidos de otros géneros y familias si estaban emparentados, por ejemplo: la mayoría de criaturas pueden generar devoradores de diferentes tipos (perforacarnes por ejemplo), sin embargo el proceso no se puede dar en sentido inverso. Un ejemplo mejor de éste proceso es el futuro tervigón, capaz de engendrar termagantes durante la batalla.

 

Sin embargo estos procesos no eran generalizados, las criaturas mas especializadas como el melántropo o el narvâl tenían bloqueados estos sistemas estando dedicadas exclusivamente a su función. La diversificación tiránida dificultaba el proceso reproductivo tiránido que cada vez sería más localizado y especializado.

 



Qué os parece?



Como siempre, esperamos vuestros comentarios!



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