miércoles, 20 de agosto de 2014

[Relato] Tyroch, por Rafa Amarilla

Hola a todos!








Para cerrar el día, queremos retomar una sección muuuuyyyy olvidada del blog... Los relatos!



Y es que nuestro lector Rafa Amarilla nos ha enviado, amablemente, un relato que ha escrito sobre su ejército favorito, los Eldar Oscuros, al correo del blog, y nos ha dado su permiso expreso para que lo compartiésemos con todos vosotros! Esto es lo que nos decía en el correo:



Buenas tardes. lo prometido es deuda y os dejo un relatillo.


La historia versa sobre mi súcubo eldar oscuro. Son ya dos añitos dando forma a este personaje.


La historia esta in media res. Mi personaje, llamado Ulrika, encuentra a una de las arcontes que tiempo atrás le hicieron la vida imposible y con animo de venganza se enfrenta a su cábala...


Espero os guste y sea digno de gente con un nivel de hobby tan grande como el vuestro...


Gracias



Y éste es el relato, se llama Tyroch!



Su buen humor acabó cuando abandonó el calor de la estructura cubierta y salió al exterior. Caía una intensa cortina de agua que empapó a la eldar sin ni siquiera avanzar 10 metros.

Ulrika maldijo a los dioses, a sus antepasados y a si misma al no hacer caso a Sylvana que la aviso del riesgo de abundantes precipitaciones. Se deprimió al notar como su pelo como siempre brillantemente elaborado en un bonito peinado se había deshecho. Se quitó todas las horquillas y ganchos que sujetaban su pelo hasta que cayó por toda la espalda hasta la altura de sus tobillos.

-Llueve... Y hace frio- dijo por el comunicador mientras se arrebujaba buscando el calor de su ya empapada capa.

-Estamos tres niveles por detrás tuyo, Ulrika, aunque aún hay serpientes en el nido. Al parecer no los mataste a todos...Si nos esperas te damos ropa seca-

-Bueno... No me recrimines. Lo he hecho para que disfrutéis un rato.- Ulrika corría dando agiles y cortitos saltitos para acelerar sus movimientos, mojarse lo menos posible y mantener la temperatura de su cuerpo.-Sigo avanzando-

La noche cerrada no impedía ver a Ulrika donde se encontraba. Un amplio pasillo excelentemente pavimentado en medio de dos muretes fortificados. Había pequeños escondrijos. Sonrió y redujo la velocidad desenvainando  una de sus dagas.

-¿Dónde estás, niña bonita?. Muéstrame por última vez tu rostro perfecto antes de que te lo destroce con mis fieros cuchillos- cantaba Ulrika, de forma desafinada, el último éxito de su grupo musical favorito mientras avanzaba silenciosa.

-Deja de cantar. Nos destrozas los oídos- se oyó por el comunicador.

-No sabéis apreciar el arte-respondió Ulrika lastimosa.

Llego al primer hueco. Su habitante no tuvo tiempo de reaccionar. Una de las dagas de Ulrika se clavó en su cuello matándolo en el acto.

-Así se cazan a las serpientes.- Ulrika hablaba sola.-siendo aún más rápidas que ellas-

Otro eldar intento atacarla por detrás. Ulrika esquivo su ataque de forma elegante  y le golpeo con el codo en el rostro terminando con su baile poniéndose detrás de él. Le agarro del pelo y alzándole la cabeza  lo degolló sin esfuerzo. 

Se excito al olfatear la sangre.

Descubierta la estratagema los eldars salieron de sus escondrijos e hicieron piña lanzándose a la vez contra su enemigo.

Hubo una vez que las alabardas de energía eran temidas por los enemigos de Jelena. Era como una picadura de víbora letal y precisa pero muy dolorosa y mortal. Pero eso era hace tiempo... Un tiempo ya muy lejano.

Con un fino gesto Ulrika esquivo el ataque del primer rival fintando con su cuerpo hacia la derecha de su enemigo. Se encontró con dos eldars en dirección hacia ella. Con rapidez Ulrika desenvaino su otra arma y lanzo dos estocadas aleatorias. El primero rechazo su ataque con un giro de alabarda mientras impactaba en el segundo en el pecho atravesándolo como si fuera una fruta madura.

Guardo la daga que le quedaba y tras volver a fintar le gano la espalda al que había sobrevivido. Le empujo con el hombro haciéndole trastabillar y soltar su arma. Otros dos la flanquearon intentando pillarla desprevenida pero Ulrika volvió a esquivar sus letales estoques.

No tuvo suerte con el siguiente y recibió un impacto en el hombro que le causó una herida profunda y obligándola a recular hacia atrás esquivando con esfuerzo los enemigos que salían a su encuentro.

Miro con rabia al que le había herido a la par que se regeneraba de la herida. Volvió a esquivar felinamente los ataques de las armas saltando de un lado a otro y fintando aprovechándose de su cuerpo ágil y menudo.

Los eldars se reagruparon. Ulrika desenredo las cadenas de sus brazos

-Odio la lluvia. No tengo tiempo de entreteneros con mi arte... Ahora vais a conocer porque me llaman Hellishstorm, amiguetes-

El baile fue letal. El movimiento de sus brazos  era tan rápido que sus flagelos impactaban a sus enemigos sin darles tiempo a reaccionar.

Solo quedo Ulrika en pie. Los múltiples impactos habían destrozado a los eldars descuartizándolos y reduciéndolos a irreconocibles pedazos de carne. Recogió su daga del cadáver que había atacado antes.

-Sigo adelante... Odio la lluvia. Estoy empapada- dijo por el comunicador. No recibió respuesta.

Los rayos iluminaban momentáneamente  el camino que seguía Ulrika. Los eldars salían de todos los rincones, escondidos como serpientes pero la pelo verde más rápida esquivaba y mataba buscando placer en el dolor tanto propio como ajeno. Degollaba y destripaba con facilidad pasmosa.

Esquivaba las alabardas y seguía corriendo alimentándose de su dolor si era herida y de las frustraciones del enemigo por no poder derrotarla. Así se hacía más fuerte y poderosa. Disfrutaba del momento aunque la lluvia se lo estaba fastidiando.

Cientos de eldars, hombres y mujeres, luchaban su último combate para evitar el exterminio de su cábala esforzándose en frenar al felino intruso. Ulrika se excitaba con el dolor que recibía con cada herida, con el dolor que causaba con su arte letal y perfecto. Su cuerpo descontrolado alcanzo un placentero orgasmo cuando la acribillaron en la distancia con una andanada de rifles cristalinos.

Cayo inerte al suelo...

Por unos instantes los eldars disfrutaban la victoria. Solo por unos instantes... Ulrika se incorporó y se sentó mirando el ambiente con una sonrisa inocente. Su entrepierna estaba literalmente empapada. Había sido muy gratificante y sexual para ella y deseo tener varias de esas sensaciones tan placenteras antes de terminar su trabajo.

Volvió a la carga otra vez. Su baile letal siempre era distinto. Al que esquivaba lo dejaba allí. Nunca miraba atrás.

Otra herida. Otro gemido de placer. Sus ojos verdes se posaron en los negros de su rival. Ulrika sonrió y lo decapito de un golpe. Se arrancó la daga y la arrojó al suelo. Su cuerpo se apresuró a cerrar la herida.

Seguía corriendo y matando con mimo y arte. Los defensores espantados se reagrupaban buscando fuerza en el número. Era inútil... Nada podía frenar a Ulrika. La pelo verde era un dios buscando venganza, un avatar imparable e invencible que encontraba en el dolor el licor con el que apagaba su eterna sed.

-Hazme gemir como tú sabes, perrito, complace con tu extenuante dolor a tu poderosa ama y llévala al orgasmo más excitante, como solo tú sabes hacerlo- cantaba Ulrika divertida mientras destripaba a un guerrero de cábala y después le decapitaba. Su bello rostro se manchó aun con más sangre-"lethal syster" tiene letras muy buenas...-

Dejo de llover con intensidad. Ulrika lo agradeció. Se atuso su empapado y apelmazado pelo verde.

Se miró desdeñosa. Había perdido su capa. Su jubón rosa oscuro estaba prácticamente destrozado dejando entrever su piel pálida e incluso uno de sus turgentes pechos. Estaba empapada en sangre tanto suya como de sus enemigos.

No estaba para nada presentable para encontrarse con el arconte Jelena Tyroch. Aun así bajo las escaleras que la llevaban al patio delante de la última estructura metálica.

Al llegar al patio iluminado por multitud de antorchas, más miembros de la serpiente enroscada salieron a su encuentro con sus alabardas en mano dispuestas a defender a su arconte.

Jelena bajaba por la escalera con tranquilidad. Vestía de forma elegante con los colores oscuros de su cábala. Portaba en su cintura su legendaria espada corta "Dominica". Se protegía del frio con una gruesa capa hecha con pieles de animales. Su piel más oscura que la de Ulrika debido a los dos soles que gobernaban los cielos. Su pelo largo y oscuro recogido en una trenza de guerra.

A Ulrika no le pareció tan atractiva como le pareció a su padre tiempo atrás cuando ella era apenas una criaja.

-¿Qué vienes a hacer aquí, perra pelo verde?- escupió Jelena.

-Pues empezamos bien... Ni una copa, ni ropa seca, ni siquiera el calor de una buena lumbre... Que mal anfitriona eres-

-No querrás que te dé de comer cuando has venido a matarme- respondió fría Jelena.

-No te tomes de una forma tan drástica lo de que te voy a matar... Es cierto que lo hare pero no tan pronto. ¿Por qué no cambiamos antes impresiones?. Hablamos de mujer a mujer... Una buena copa siempre anima una buena conversación.-

-Tú eres boba... Cambiar impresiones contigo. Somos enemigas no amigas...-

-Pero... Tiempo atrás no te importaba cambiar impresiones y algo más conmigo- Ulrika la miro divertida mientras de forma sensual se tocaba su pecho descubierto.

Jelena recordó tiempos pasados y se estremeció. Recordó las veces que había poseído a la que iba a ser su verdugo. Las veces que había gozado de su cuerpo. El gran placer que le daba cuando la sometía a su voluntad. Todo eso quedaba ya muy lejos. Ahora había otro depredador más poderoso y tenía hambre de sangre y sed de venganza.

-Veo que aun te excito de forma poderosa...-Ulrika rio abiertamente ante el comentario - Lastima que ahora mi cuerpo tenga dueño...- volvió a reír.

-Deja de soñar pequeña perra... Mi deseo por ti hace tiempo que murió. Si es que alguna vez existió...-

-Jajajaja- Ulrika seguía riendo. Se cruzó de brazos -He mejorado físicamente. Estoy mucho más apetecible que antes. Mira que perfil tengo y que cintura... ¿Y mis piernas perfectas? Ya no soy una pequeñaja. Ahora soy más atractiva- volvió a provocar a Jelena con un sensual guiño de ojo- Por cierto... Y cambiando de tema. ¿Qué tal tus hijas?-

-No te las voy a ofrecer para salvar mi vida- sonrió Jelena.

-Como nos ponemos... Solo preguntaba por ellas. No las quiero. Esclavas no me faltan en la nave. No me interesan. No serían capaces de complacerme salvo con su muerte dolorosa. Mi pregunta es, querida amiga ¿Vas a morir tu antes que tus hijas?- la mirada fría de la pelo verde se centró en Jelena.

Por primera vez en su vida Jelena sintió terror y deseó huir del lugar. Ulrika era como una sierpe moviéndose de un lado a otro antes de morder. Hipnotizando a su víctima.


Sus gestos y tocamientos sensuales la habían por un instante despistado. Ulrika esperaba darla el golpe letal. Esperaba con tranquilidad el momento. El mismo sistema que usaba ella tiempo atrás lo estaba usando la pelo verde con éxito.

- Aunque... Creo que antes he de poner fin a lo que te queda de cábala- Ulrika estaba risueña
Con parsimonia Ulrika se lanzó a la carga. Los eldars reaccionaron rápido. Las alabardas atravesaron el cuerpo de la bruja que volvió a mojar su entrepierna lanzando un grito de placer.

Ulrika había llegado al máximo. Las heridas que le producían la proporcionaban multitud de orgasmos que la llevaban al éxtasis. Lanzaba pequeños ladridos lujuriosos mientras destripaba y desmembraba con facilidad apabullante. Un calor agradable recorría su cuerpo muy sensibilizado por los acontecimientos.  Volvió a alcanzar otra vez el clímax. Su piel se erizo y un escalofrió la recorrió entera.

La matanza no duro mucho. Solo quedo una eldar joven encarada hacia Ulrika mirándola con odio.

-Defiéndeme- dijo Jelena. -Da tu vida por mí y por la cábala.

-¿Quieres ver quién es su ama ahora?- sonrió Ulrika  arrojando sus dagas al suelo indiferente.
Se acercó a la muchacha que sujeto con firmeza la alabarda y apretó los dientes. Su coleta larga y rubia se movió conforme se puso a la defensiva.

Ulrika se puso a su altura y la cogió por la cintura con suavidad. Acerco su boca a la de ella y descargo en ella su pasión. Fue inmediatamente correspondida. Sus lenguas ensalivadas empezaron a jugar entrando y saliendo de sus bocas de forma lasciva. Las manos de Ulrika iban subiendo por la espalda. La muchacha soltó la alabarda y se quedó quieta dejándose hacer y soltando pequeños gemidos producidos por el buen hacer de Ulrika que coloco con suavidad una de sus manos en su cuello apretándola contra ella haciendo el beso más profundo.

Los besos fueron cada vez más fogosos y pasionales. La muchachita estaba casi a punto de alcanzar un orgasmo. Ulrika sabia donde tocar y apretar. La chiquilla no dejaba de gemir. Las piernas le temblaban. Justo en ese momento  de mayor placer y con un simple movimiento Ulrika la rompió el cuello. El cuerpo cayó al suelo inerte con los ojos abiertos en expresión de sorpresa.

-Habría sido una gran amante. Habría disfrutado mucho con ella en mi cama... Es una autentica lastima.- dijo sin sentir pena.

Los dos soles empezaron a salir por el horizonte lejano. Uno por el  este y otro por el oeste dándole luz y vida al planeta. Ulrika contemplo el anaranjado amanecer,  asombrada. Jamás había visto un amanecer tan bonito. Su rostro ensangrentado se volvió a una aterrada Jelena. Hablo bajito pero el arconte la escucho bien.

-Creo que este es  un momento idóneo para morir, Jelena. Invítame antes a una copa y brindemos por tus éxitos y mi victoria. Disfruta de los últimos instantes de tu vida con tus hijas. Cuando lo creas oportuno sal e intenta cambiar tu destino, aunque creo que pronto tu deuda conmigo quedara saldada y podrás dormir en paz. No tengo prisa por matarte. Yo te espero aquí sentada...-


Qué os parece?



Como siempre, esperamos vuestros comentarios!



Saludos!

4 comentarios:

  1. Tan olvidada sección que ni sabía de su existencia... Jajajaja. Ha sido un buen relato, si escribo algo en español con gusto se los estaré mandando.

    Y felicidades al autor, ha sido buen relato.

    ResponderEliminar
  2. Ha estado chulo. No se hace largo ni aburrido.
    Me ha gustado.
    Si tienes más historias de ella, o de eldars oscuros no dudes jejejeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Espero que nos mande más, que yo también le animé a continuar xDDD

      Eliminar